Como todo en nuestro país, ¡llega tarde, pero llega!
Siendo hoy el primer día laboral de la famosa modificación de la ley antitabaco, que entró en vigor este 1 de enero del 2011 y que ocasionó que más de uno empezara el año incumpliendo la promesa vana que se hizo el año anterior de dejarlo por miedo a las multas, nos encontramos con un panorama que visualizo desde hace muchos meses: somos víctimas de la distracción política.

Aunque mi salud y cabello agradecerán esta ley infinitamente, a lo largo del día, me he encontrado a bares tan vacíos como en agosto, cuando todo el mundo está de vacaciones. ¡Es que da palo hasta hacer la pausa de la mañana, con el frío que hace sin poderte fumar el pitillo con el cortado!

¿Es así como nuestros gobernadores pensaban paliar la crisis: apaleando a los empresarios dueños de bares que buenamente se ganan la vida?

Esta medida no la encuentro negativa, sino fuera de lugar. No es el momento de jugar con los detalles que marcan la diferencia del estar bien de una microeconomía. Por contra, espero que esto mejore la productividad de unos cuantos, que falta le hace al país.

Estoy confusa, no sé que más pensar al respecto. Bueno, ¡ya veremos!

Atentamente: Una fumadora pasiva

… y como iba diciendo

¿Alemania tiene la culpa?

Alemania, como tercera potencia mundial es un país que ha hecho sus deberes, ha trabajado muchísimo en promover el desarrollo de sus industrias: automovilística, de fabricación de maquinaria, de muebles de oficina, equipo de procesamiento de datos y alguna otra. Es líder en exportaciones porque aprovecha la ventaja comparativa de estar en pleno corazón de Europa, de estar al lado de Francia  y su relación con Estados Unidos. Ha trabajado en conseguir una posición de prestigio en el comercio mundial y lo ha conseguido. Ha trabajado para ser quien es y estar donde está.

¡Prevenir antes que lamentar!

Como todos sabemos, España dedicó su actividad económica al mercado inmobiliario, al turismo y la restauración; dejando de lado otras actividades que si se hubieran potenciado en su momento ahora las quejas serían pocas. Nos dedicamos a copiar modelos americanos y nord-europeos de economía y cómo no, mal copiados; que funcionaban bien en su correspondiente sitio y nos fue la manera más fácil de parecer grandes.

Nos dimos con un canto en los dientes al recibir las consecuencias de la irresponsabilidad de copiar mal. El pésimo mercado inmobiliario se vio estimulado por la avaricia de nuestros bancos, por la devastadora ambición que los llevó a elaborar falsos informes, a conceder hipotecas a personas con altísimo nivel de riesgo y es que, mirarse bien a quién le dejas tu dinero no es discriminación, es prudencia.

El gobierno no ha exigido responsabilidad, ni antes ni ahora, por la concesión desmesurada de préstamos a particulares a más de 30 años plazo cuando entre bancos los movimientos son por períodos diarios o semanales, sin prever el largo plazo, sin fijarse en que estábamos construyendo un edificio de cemento sobre palillos de fósforos. ¿Y ahora hay que rescatarles?

Ahora se quiere estimular la actividad de otros sectores. Con facilidades en la creación de empresas, la introducción del nuevo tipo de SL, la SLNE (Sociedad Limitada Nueva Empresa) con la que se pretende que el emprendedor cree su negocio en menos de una semana. Entonces, te vas al banco a solicitar un préstamo para arrancar, te piden hasta el historial dental de tu bisabuelo, y aún así te la pueden denegar. Tienes como alternativa de apoyo la Red de Business Angels que con un proyecto que sea lo nunca antes  visto te dan el “Sí, quiero”.

Pero si no consigues el crédito del banco, ni el apoyo del Business Angel y buscas algún concurso, alternativa u opción C, con el gobierno no cuentes. Este apoyo a medias significa que hemos hecho los deberes una hora antes de presentarlos. Con un apoyo mediocre para el progreso. Si no hacemos las cosas bien no tenemos mucho derecho a quejarnos, ¿no?. Los que lo conseguís, adelante; los que no, seguid luchando.

Solo espero que la iniciativa avance y tenga éxito. También tenemos derecho a un trozo del pastel.

Alemania no es la culpable de que nuestro gobierno haya sido irresponsable y haya hecho la vista gorda a los desórdenes muestro sistema; tampoco es responsable de nos hayamos dormido en la competitividad que ellos tienen muy despierta, ni tampoco que no hayamos sabido aprovechar la importantísima vinculación que poseemos con Francia, Portugal y América Latina.

Considero que lo único que hace Alemania es defenderse, buscar la tabla que la mantenga a flote y si no ayuda a otros es porque quizás tenga la vista fijada en no hundirse. ¡Que en el fondo del mar hace mucho frío! ¿Lo hace mal? ¿Es egoísta?

Alemania no es la Unión Europea, es solo una parte de ella. ¡La mano que mece la cuna!

Conclusión: ¿Qué haría España en su lugar? ¿Somos tan solidarios como exigimos?

¡Hasta la próxima!

Es de ponerse a pensar que cuando todo va bien, todos estamos contentos, pero cuando todo va mal, son los que menos pueden quienes pagan los errores de los que toman las decisiones.

La Gran Europa, ejemplo de socialización y bienestar social; incubadora de, entre otras cosas, las grandes mentes que han civilizado a una gran parte del mundo y destruido culturas en otra parte (pero ahora no toca hablar de ello), está quedando en ridículo.

¿Qué es lo que falla en un modelo tan ideal?

Se supone que el “todo para todos” está basado en el interés general, excluyendo creo yo, la codicia, el egoísmo, los conflictos de intereses, subidas y bajadas del tipo de interés, primas de riesgo e historias varias de las que hablan en las recientes, frecuentes, tediosas e inconclusas reuniones de los estados europeos para encontrar una solución a los problemas.

Ni debería estarme haciendo estas preguntas al hablar de un modelo de Cohesión y Sinergía social que lleva un camino de poco más de 50 años y del que se prodigaba éxito absoluto hace poco más de 5 años.

¡La responsabilidad social europea se ha convertido en una patata caliente!

¡Esto no es Cohesión, ni es Sinergia, ni es nada!… Cuando la presidenta de Alemania Angela Merkel vela por sus propios intereses y por la recuperación de la posición de su país en los mercados internacionales; cuando  Sarkozy está aplicando unas medidas xenófobas horrorosas propias de la época nazi, siendo Francia el principal representante defensor de los Derechos Humanos; cuando Berlusconi, siendo el representante italiano, se burla de la diplomacia y del qué dirán, haciendo comentarios desacertados, y mientras muchos de sus ciudadanos se autoexilian por vergüenza, él ni se lo mira ni se lo piensa (sólo está pendiente de sus mujeres, que no hay delito en ello, ¿verdad?) ¡Es que parece que en Italia no hubiera crisis!; cuando nuestro adorado Zapatero vive en la cuerda floja, entre el nacionalismo catalán, la intolerancia, ‘catalanofobia’,’ parofobia’,  homofobia y xenofobia declarada de la oposición, sin encontrar solución a los problemas de ocupación del país, enfrentado a subidas del tipo de interés que se traducen en un coste más alto de los préstamos o apretar más la soga del cuello de los ciudadanos endeudados; y al frente de una Unión Europea cada vez menos unida y con cada vez menos credibilidad.

Pues lo que sucede aquí es que este modelo que inicialmente fue de cohesión luego se convirtió en un juego conveniente, en el que ocurren conflictos de intereses porque cada uno tiene sus propios intereses que cuidar; en el que se juega con el tipo de interés porque a los que están mejor no les interesa que sus productos sean tan baratos ya que comporta menos beneficios para su país y menos ingresos para su gobierno; en el que la codicia sigue existiendo porque de lo contrario los bancos no se habrían alimentado tanto de la ignorancia ajena y enriquecerse cual Midas.

¿Cuál es su talón de Aquiles?

Prodigar que son uno cuando en realidad son una familia de 27 hermanos y que, como en todas las familias, cuando cada hermano crece hace su propia vida pero sigue siendo miembro de la familia, por lo que se juzgan y discuten los unos con los otros ¡Como debe ser!. A esto, según mi concepto de familia, si algún miembro está en apuros y yo puedo le ayudo, pero no me hago cargo de sus problemas así como no disfruto su vida, sea cual sea.

¿No es este el comportamiento “Unión Europea”?

Yo creo que mejor trabajamos como hermanos, que así por lo menos trabajamos, teniendo las cosas claras, sin engañarnos con falsas ilusiones. Porque desde luego, como un todo vemos que no funciona.

Si pudieras elegir entre cobrar más sueldo o pagar más barato los productos que más te gustan ¿cuál sería tu elección?

Está claro que en frío y sin pensarlo demasiado escogerías ambas porque ¿a quién no le gustan las ofertas? y ¿a quién no le gustaría que le aumentaran el sueldo?

¿Qué pasa por aquí?… y nuestro sueldo

El pasado trimestre, el Consejo Europeo pidió a Zapatero que ajustara los salarios porque España es poco productiva, poco competitiva. No se puede permitir tanto empleo público con lo poco productivo que es el país. Pese a esto, el mes de octubre el INE publicaba datos esperanzadores de la reducción del paro en España situándolo por debajo del 20%, dato con espejismos ya que esta reducción se debió a la disposición de 90.300 puestos de trabajo en el sector público y al aumento de la temporalidad.

Estos datos no son simples cifras o palabras publicadas en un periódico con las que nos debamos familiarizar, esto nos debe preocupar. Mientras en España la situación no mejora en otra parte del mundo se está buscando mano de obra más barata que permita seguir con la producción que aquí ya no se consigue. Se reduce el empleo, por ello el poder adquisitivo, por ello el consumo, por ello empresas que reducen precios, por ello reducción de costes, por ello destrucción de puestos de trabajo, por ello uno más a la tasa de paro.

Mientras se proliferan los despidos, nuestro gobierno acaba de publicar una reforma laboral de risa, que básicamente copia el contenido del hasta entonces vigente Estatuto de los trabajadores, añadiéndole alguna que otra temerosa modificación
¡Vamos, un autoplagio!

¡Señores, o nos ponemos serios y empujamos todos el carro o el motor no encenderá nunca!

Necesitamos medidas más agresivas y realistas. Hay muchos puestos de trabajo ocupados por incompetentes improductivos  hace miles de millones de años en la misma empresa, a la vez que hay por ahí entregando currículos o pendiente de infojobs un trabajador como Dios manda. La empresa no está dispuesta a afrontar el coste tan alto del despido del primero pero tampoco la incorporación del segundo si tiene que ser a la vez, por esto se estanca el tejido laboral.

Yo soy trabajadora y no estoy a favor del empresario usurero que desangra al empleado hasta la última hora extra sin pagarla y con el doble o triple de trabajo del que éste puede sanamente soportar, pero soy realista y veo en mi día a día que nuestro sistema laboral necesita mucho 3 en 1. Ofrecer al empresario y a la misma administración pública una solución a la improductividad sería algo sensato y no menoscabaría la profesionalidad de nadie.

…¿Qué pasa por allí?… y los precios

Creo yo que casi todos somos conscientes de dónde provienen la mayoría de los productos que consumimos. En nuestra casa, sin ir más lejos, podemos ver que más del 60% de los productos (equipos, mobiliario, ropa, zapatos, productos de higiene, alimentos, etc) provienen del extranjero. ¿Sabéis cuantos de éstos productos o una parte de ellos provienen de China, Taiwán, Corea, India, Tailandia o Filipinas? Seguro que por lo menos una parte de cada producto proviene de estas manos.

Gracias a la pobreza y explotación de esta gente, aunque suene feo, el primer mundo económico puede disfrutar de mejores condiciones de vida, más variedad de productos y de precios. Nos beneficiamos de gente que, aún trabajando, algunos viven en condiciones infrahumanas con un PIB por cápita de menos de 300$ al mes, teniendo que mantener a grandes familias, sufriendo grandes problemas de salud y con limitados accesos a medicamentos (por variedad y precio) y a educación.

¡Al demonizar y culpar a las empresas por la deslocalización empresarial que han ido ejercitando en los últimos años en busca de reducir sus costes para ofrecer precios más bajos sin que reduzca considerablemente su margen de beneficios, siendo nosotros, los consumidores quienes prácticamente los hemos incitado a hacerlo, estamos siendo muy hipócritas!.

… ¿A quién le importa?

Tenemos por un lado a China, un país actualmente famoso por un población unida e involucrada en el trabajo a destajo con una calidad de vida pésima (que parece no importarnos demasiado), algo inimaginable para las sociedades occidentales de nuestra generación, con un increíble ahorro y movimientos agresivamente rápidos de expansión.

Por otro tenemos a Estados Unidos de América, que pese a que actualmente son altamente dependientes de la economía china, su presidente se atreve a dar un discurso en el que prodiga que “el crecimiento de un país no tiene que ser a costa de otros”   pero sin embargo deja claro lo siguiente: “mientras yo sea presidente, no sacrificaremos el futuro de nuestro país, o nuestro liderazgo en el mundo”. ¿Cómo se come eso?

Por favor, desde principios de la historia de la humanidad es sabido que un líder es líder siempre que haya alguien a quién liderar, alguien por debajo o inferior en algún aspecto.¡Vivimos en un mundo de hipócritas!

Salvando el discurso contradictorio del presidente Obama, lo que sí está claro es que no existe intención alguna de velar por lo que las grandes sociedades occidentales defienden a capa y espada, Los Derechos Humanos.

¿Acaso estas personas no tienen derecho a una vida digna, con un trabajo digno, cobrando un salario digno que les permita una vivienda digna, criando a sus hijos dignamente, bebiendo agua digna y comiendo alimentos dignamente sanos?.
¡Vamos, todo lo que buenamente tenemos y en lo que ya ni pensamos!.

…¿Qué más podría pasar?

La producción y la productividad china se pueden convertir en un modelo de conducta y de negocio.

Esto conlleva una reducción del nivel de vida al que actualmente estamos acostumbrados y donde países como Portugal, Grecia, España, el este de Europa y América latina somos los más vulnerables. Los jóvenes sufrimos un futuro cada vez más incierto, porque las medidas tomadas por los gobiernos cada vez más afectan el corto plazo dejando de lado la continuidad de nuestro modelo de vida.

¡Si la mano que mueve los hilos comete un error, lo primero que se corta cuando algo va mal no es un dedo, sino los hilos! Lo estamos empezando a ver con el actual sistema, nosotros somos esos hilos, los que no estamos ni en política, ni en el consejo de dirección de los grandes bancos y cajas, ni somos directivos de grandes empresas.

Es posible llevar una empresa con ética, en la que los empresarios actúen sin agredir la dignidad de los trabajadores. En la que se puede conseguir beneficios, beneficiando a otros. En la que se puede crecer sin despedir indiscriminadamente a los empleados aprovechando el actual escenario de crisis, sin necesitarlo.

Es posible trabajar con ética, en la que el trabajador sea productivo con el trabajo que le toca y si puede más lo hace, pero si no puede, debe pedir ayuda. En la que trabajar en equipo sin estafar a la empresa buscando más beneficio del que obtiene como producto de su trabajo. Sin agredir al compañero con chismes ni comentarios desafortunados. ¡Esto no es productivo!

Me da la impresión que nuestros homólogos asiáticos no tienen tiempo para estas cosas y allí eso casi no debe pasar. ¡Ojo al dato!

La búsqueda por nuestra parte de obtener los precios más bajos y por la empresa mantener o mejorar su margen de beneficios es una cuerda en constante tensión. ¡O se rompe o se queda en un lado!

Lo que ha conseguido nuestra sociedad por proteger al miembro más débil de la relación laboral se puede perder si no trabajamos todos juntos por proteger nuestros derechos y hacerlo con sensatez. ¡No permitamos un retroceso!

La juventud, ¿perdida?

¡La juventud no está perdida mientras haya juventud que salvar!

En respuesta y consonancia con el reportaje publicado por el diario “El País” este viernes 13 de agosto sobre “La juventud perdida de Latinoamérica”, en la que asegura que, al menos un 45% de los jóvenes no tienen acceso a empleo o están subempleados, tengo que argumentar una reflexión.

Si es esta la realidad, y lo es, la expresión correcta no es “la juventud perdida” sino “la juventud que se echa a perder”. Tanto jóvenes como adultos forman parte del tejido laboral potencialmente activo pero, por lo visto no se aprovecha lo suficiente.

“La juventud que se echa a perder”

Los jóvenes, en nuestra mayoría, somos personas moldeables, dispuestas a aprender casi de todo en todo momento, solo a la espera de nuestra oportunidad. Normalmente no tenemos las ideas muy claras, no sabemos exactamente qué es lo que queremos hacer mañana, solo sabemos que queremos hacer algo que nos guste, aunque no sea esta la realidad.

En algunos impera la fantasía porque viven en un mundo irreal y en otros un resentimiento por motivos raciales, étnicos o culturales que los impide desarrollarse con facilidad.
¡Son barreras difíciles de levantar, incluso por quienes las sufren!

En ocasiones nos movemos por necesidad y en otras por comodidad, pero esto no es malo. ¿Nos subestiman por esto?

Hemos algunos jóvenes ambiciosos, con grandes sueños, proyectos y expectativas por cumplir, que sabemos qué queremos y cómo lo queremos aunque lo incierto siempre es cuándo. ¡No nos condenen por querer crecer!

Empresa y empresario, un joven es positivo en cuanto a ser moldeable porque lo puedes convertir en “el trabajador”, ajustado a las necesidades y fortalezas de la empresa, puedes hacer que crezca con la empresa y según como te convenga convertirlo en tu aliado, si es el caso de que el trabajador, una vez sepa casi todo lo que necesita, piensa de forma independiente.

Una oportunidad es la que todos hemos necesitado para empezar, porque de lo contrario no existiría la palabra “experiencia”. Aquellos que ostentan en su currículum años de experiencia y una interminable lista de puestos ocupados en distintas empresas no apareció porque sí. No nacieron sabios o con el currículum lleno, cuando tenían la hoja en blanco alguien les abrió la puerta, alguien les dijo: ¡bienvenido!. No nacieron adultos, ni maduros, ni experimentados. El principio es la oportunidad, en nosotros está el aprovecharla.

Los errores forman parte del aprendizaje y de la mejora de un sistema. Trabajamos en un sistema de humanos, en el que aún teniendo muchos años experiencia se cometen errores, la diferencia está en que muy pocos adultos lo aceptan, muy pocos adultos aceptan las nuevas y frescas ideas con facilidad, o simplemete transmiten conocimiento. Algunos adultos se sienten ofendidos o amenazados. ¡Errar es humano, pero es de sabios aceptarlos y rectificar!

La diferencia la marcan aquellos quienes lo hacen, quienes dan el primer paso y nos ayudan a levantarnos, nos abren la puerta y nos permiten entrar, nos enseñan el camino y nos acompañan en nuestros primeros pasos. ¡Para mí, éstos son grandes adultos, dignos de admirar!

Son grandes empresarios, aquellos quienes te escuchan, te dan la oportunidad de empezar, de participar, de ser una voz más dentro del coro que es el equipo de trabajo.

Se echa a perder una juventud a la que no se le da la oportunidad de empezar, a la que no se cree capaz se resolver problemas, sino sólo de ocasionarlos; una juventud en la que no se cree y por la que no se lucha; una juventud a la que se le está quitando el derecho a ser y solo se le deja estar.

¡Atención!, somos sujetos activos de este sistema económico-social.

Una juventud irresponsable

La otra cara de la moneda la hace la juventud irresponsable que no tiene oficio ni beneficio, que pierde el tiempo, que teniendo oportunidades para el progreso no las aprovecha y espera a que las cosas lleguen algún día.  Aquella que no utiliza sus recursos, que no lucha y que eleva los índices de analfabetismo y maternidad adolescente de manera inconsciente e irracional.

Latinoamérica posee unos índices de maternidad adolescente muy altos. Esto se traduce en que hay muchos niños que crecen en familias con pocos recursos, ya que unos padres tan jóvenes no pueden acarrear la carga tan pesada que comporta el mantener a una criatura y mucho menos si no tienen fácil acceso al tejido laboral.

Tantas madres solteras adolescentes porque la mayoría de chicos no se hacen responsables, esta responsabilidad se traspasa a los padres de la joven, a quienes en su mayoría ya les costaba mantener a la familia actual. Esto también nos indica una proliferación del estancamiento femenino, de la ignorancia y pocas posibilidades de ofrecerle al niño de esta familia un futuro mejor.

¡Atención!, no demos a esta juventud por perdida, ayudémosle a mejorar. Nunca es tarde para aprender y siempre estamos a tiempo de cambiar.

Nuestra juventud está envuelta en un círculo vicioso de la que nosotros mismos somos responsables y que en nuestras manos está cambiar.

En mis regulares actualizaciones leyendo los diarios y ver lo que pasa en el mundo y a nosotros, he notado que hemos ido de lamentarnos por lo que nos ha pasado a decepcionarnos por lo que pasará en el futuro.

A día de Hoy

“El IVA general subirá del 16% al 18% en julio y se suprimirá la deducción de 400 euros”.

Desde luego, es la política que aplica Zapatero, nuestro improvisador presidente, quien para salir del bache no se le ocurre una mejor idea que ahorcar a las ya tan apretadas sociedad y empresas españolas, con continuas y dependiendo del contexto, no tan desacertadas medidas económicas.
A los expertos no les ha dado tiempo a digerir tanta actividad del BOE, que en los últimos meses está más cargado que un horno de panadería entre las 5 y 7 de la mañana.
No está de más añadir que lo que se extrae de positivo es que las personas que nos dedicamos a la economía y a dilucidar todo tipo de información social y económica tendremos trabajo durante un buen tiempo.
¡Por lo menos así empiezan a cumplir con su cometido de fomentar el empleo!

Por otro lado, tenemos a la Unión Europea que exige a España una reestructuración productiva con ajustes en los salarios y precios ya que somos muy poco competitivos.

¡A raíz de estos tirones de orejas nuestro gobierno está barajando la opción de abartar los despidos!

Mientras tanto, se prorrogan los plazos de los contratos por decenios de los tan altos e incordiosos peajes en nuestras autopistas, en las metrópolis de más afluencia. (Es un tema en el que no prefiero entrar)

¡Es lo que hay!

Estas medidas no solo asustan a quienes vamos al supermercado y pensamos que nuestra cesta de la compra y el transporte nos costará aproximadamente un 2% más a partir de julio, con la realidad de que los sueldos siguen en el mismo sitio como un banco en un parque, inamovibles. Asustan también a aquellos más afortunados que ostentan un estilo de vida con menos preocupaciones que el saber si de aquí a seis meses seguirán teniendo empleo, y es que si de ellos depende que la situación mejore, la manera en la que el Gobierno ha impuesto estas medidas no me parece la más adecuada.

Los que nos dedicamos a la economía de la empresa tenemos que digerir estas medidas como si de agua se tratara, puesto que de no hacerlo así nos encontraríamos con empresas pésimamente gestionadas, cual reflejo del actual sistema, lo que sería aún peor.

Somos factores y espectadores de una economía que a estas alturas nos deja perplejos y taciturnos, sin capacidad de reacción por tan poco tiempo que hemos tenido para asimilar el curso de los acontecimientos.

Mientras nos empapamos de artículos económicos tanto en la prensa gratuita como en la privada, de análisis de Paul Krugman o Eric Maskin u otros economistas maldiciendo a Alan Greenspan por su irresponsabilidad y débil defensión, intentando comprender el fondo de una situación evidente hace mucho más tiempo del que percibimos; exigimos que se solvente una situación del que todos somos a mayor o menor grado responsables.

Entre tanto que la ATA (Asociación de Trabajadores Autónosmos) no ve en estas medidas una salida al precipicio en el que se sienten cayendo desde el inicio de esta recesión, nuestro Secretario de Estado de Turismo, José Mesquida, afirma que la aplicación de estas medidas es un “sacrificio pequeño” para garantizar las prestaciones sociales y mantener la inversión productiva que permita combatir el déficit.

Si bien es cierto, de alguna manera el gobierno tiene que costear la creciente carga social que acaece en estos tiempos.

Una Política independiente…

A todo esto, nos encontramos con IKEA, que publicó un comunicado a su tan fiel y contento mercado de que ha decidido no aplicar la subida del IVA, sino todo lo contrario, reducir sus precios para remitirla.
Visto esto, nuestra economía va a gustos y más que leyes y regulaciones estatales, se da con esto la percepción de Directiva o Recomendación proveniente de la UE.

Es entonces cuando me pregunto ¿Cuál es La Economía independiente de tu casa?.

¿Nos quejamos por vicio?

Los Sustitutos

Demos a la tecnología el lugar que le corresponde

Paseando por Barcelona, en una de sus calles me encontré con que dentro de un cajero automático había una máquina de videoseguridad con la cara de un segurata dibujada. En ese momento le dije a mi amiga “Hasta donde hemos llegado, pronto en lugar de cajeras/os en los supermercados habrá robots o brazos automáticos”
No hace falta que nos empapemos con películas de Spilberg, James Cameron o que esperemos acontecimientos tales como en la película “Los sustitutos” que protagoniza Bruce Willis para darnos cuenta de una realidad tan evidente. Lo cierto es que inconcientemente nos estamos volviendo tecnodependientes y eso no es algo de lo que debamos estar orgullosos.
En alguna de las clases magistrales en mi facultad he escuchado a más de un profesor decir “No hace falta que sepáis mucho de esto porque os lo hará un programa” ¿No resulta alarmante esta afirmación? La educación está cesionada por la tecnología, tanto que ya ni siquiera hace falta saber. Nos debemos conformar con que lo haga todo un programa ¿Y si no funciona? ¿Y si falla?

¿Dónde está nuestro nivel de conciencia?

La verdad es que las nuevas tecnologías (las máquinas y la informática) ayudan a que nuestras vidas sean más cómodas y económicas, y sería hipócrita por mi parte decir que podríamos hacer lo mismo sin ellas.
¿Qué sería de nosotros si la facilidad de tener un cajero automático disponible las 24 horas del día? Tendríamos que esperar a que abrieran la sucursal del banco para poder disponer de nuestro dinero, como en un momento anterior así ocurría.
¿Qué sería de nuestra salud sin la tecnología en el sector sanitario? Sin duda precaria.
Podría plantear infinitas cuestiones a este respecto y siempre llegaríamos a la misma conclusión: sería peor o por lo menos un proceso largo e incómodo.

¿Cuántos de nosotros nos habremos enojado con nuestra cámara de fotos por no captar toda la imágen que capta nuesta amplia y sabia córnea? ¡Somos humanos, maravillosa y sábiamente humanos!

Pero no es este punto al que quería llegar, sino el hacer una reflexión de en lo que nos estamos convirtiendo.
Si permitimos que la tecnología haga de nosotros seres inútiles y dependientes, entonces tenemos un problema.
Si no vemos que las empresas disminuyen sus costes estructurales mayoritariamente a costa de sustituir a las personas por máquinas o procesos automatizados, entonces tenemos un problema. Esto pasa desde la revolución industrial.
Si no aceptamos que no podemos dejar la mente en blanco ni un momento porque en seguida cogemos el móbil o la blackberry, entonces tenemos un problema.
Si nos gastamos cifras astronómicas comprando por internet en lugar de darnos un refrescante paseo uno de nuestros días libres para ir de compras, entonces tenemos un problema.

No nos olvidemos que la tecnología es un medio, que nos ayuda a tener una vida más cómoda y económica.
Las personas seguimos teniendo un valor incalculable y solo depende de nosotros que siga siendo así para siempre.

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